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Excursión al Viso del Marqués

amigosdelafuentegr
11 abr
2 min de lectura

Actualizado: 29 jul





Aunque nuestro principal objetivo era visitar el palacio del marqués de Santa Cruz, el viaje hasta la localidad de Viso del Marqués nos brindó la oportunidad de descubrir otros enclaves de gran interés histórico y cultural.

Hacia las 9:30 de la mañana llegamos al poblado íbero del Cerro de las Cabezas, en Valdepeñas. Allí, una de las arqueólogas que trabaja en el yacimiento nos ofreció una explicación minuciosa y apasionante, tanto en el centro de interpretación como durante el recorrido por la excavación. Con extraordinario entusiasmo, cercanía y sentido del humor, nos acercó a la fascinante historia de esta antigua civilización desaparecida.



Desde allí nos desplazamos hasta el complejo de Las Virtudes, perteneciente a Santa Cruz de Mudela. En este singular enclave pudimos visitar una de las plazas de toros más antiguas de España, cuya principal particularidad es su original planta cuadrada, así como la iglesia del Santuario de las Virtudes, considerada una de las más sobresalientes joyas del barroco manchego.



Tras reponer fuerzas en el restaurante situado junto a la plaza de toros, continuamos nuestro viaje hacia el palacio del marqués de Santa Cruz.


Allí descubrimos el único palacio renacentista de estilo italiano conservado en España. Su exterior, sobrio y elegante, contrasta con un interior espectacular, completamente cubierto de frescos manieristas inspirados en la mitología clásica y en las victorias navales de Álvaro de Bazán. El conjunto constituye una extraordinaria combinación de arte, historia naval y arquitectura renacentista en un lugar tan inesperado como cautivador. Todos quedamos profundamente sorprendidos y admirados al descubrir esta auténtica joya en pleno corazón de La Mancha.



Después, un agradable paseo por las calles del pueblo nos permitió descubrir otros pequeños tesoros, como su Museo de Ciencias Naturales, que alberga importantes colecciones de fósiles, insectos, setas y numerosos elementos de gran valor científico y divulgativo.




Finalmente, regresamos felizmente a Ocaña tras una jornada inolvidable, repleta de sorpresas, aprendizaje y descubrimientos.


 
 
 

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